martes, 13 de diciembre de 2011

De regreso a casa


vuelo # 3


Iza:
Temí por un instante ver atrás y convertirme en una mujer de sal.

Libélula:
Un día decidí irme, volar por aguas dulces y ahora he iniciado el viaje que me lleva de regreso a casa.
Me dormí pensando en cuan hermoso se es cuando se vive en libertad, a solas, incluyendo sin mí.

Iza:
Me hirieron con el filo de la indiferencia una y otra vez.

Libélula:
Me obligaron a ser una gigante cuando apenas pienso soy una insecto.


Iza:
Me enseñaron que amor y prejuicio se me entrega cuando aprendí a contar estrellas a plena luz del día.

Y yo un día pensé que te habías perdido con la Barbie super star y ahora te busco para decirte que te he extrañado y que sin vos no he vuelto a volar y la imaginación se redujo al simple tecleo de la maquina negra.
Basto un caos, un desequilibrio, otra indiferencia para encontrarte, ahí reducida a nada, en el bosque de los arboles eternos, bajo la piedra y por encima del agua, sintiéndote la Sisifo del agua.

Libélula:
Al encontrarte desnude mi piel una y otra vez, pensando que así quizás pronto me convertiría en vos, pero no fue así, sigo volando casi de la misma forma que cuando nací, más vieja, conocedora, bonita y más libre.
He vivido en fragmentos del tiempo, trozos de felicidad, viajes alquilados, risas buscadas.

Iza:
Mi libélula amiga estas regresando a casa,¡ victoriosa por haber sobrevivido en soledad a tus peores temores, por haberte quitado la piel para renacer del fuego provocado por las viejas sombras de tu infancia.

Libélula:
Infancia que fue corta.
He sido feliz congelada, he bailado en tu inconsciencia, he visto a muchos de mi especie perderse, olvidados por la triste cobardía de no arriesgarse a vivir mientras se logra respirar

Iza:
Y vos ahí tan pequeña, tienes el coraje, la fuerza y la bondad de los cosmos. Eres viento, eres libélula, eres la libertad que acumulas, eres yo, eres vos, y ahora como una sola vamos de regreso a casa.

2 comentarios:

  1. Amiga, en tan corto tiempo... ahora vas a casa... ya sabés que también aquí tenés una casa en Managua y ojalá pronto nos veamos por tus tierras y volemos juntas, yo llevo mi escoba, no te preocupés!

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  2. Estimada Iza, el diálogo de la libélula y tu me recuerda mis diálogos con mis "yo" que siempre me cuestionan, que me dicen porque hago lo que hago, que teme y se confronta; que llora y rie; que se confunde, y que al final espero a que se reagrupen para seguir sin ver atrás, solo continuar.

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