jueves, 11 de junio de 2015

Cuando los versos son balas (2)

Una bala rebota en la memoria
El fusil ejecuta mis sueños de niño
Hay que enterrar a los amigos
A Jorge, a Luis, Pedro, Margarita, Martha, Ana, Pablo.

El Ak ha perforado al sonido
Y yo me pregunto
¿Me doy cuenta de que estoy vivo?
Y el alma mía responde “no sin mi”

Hay que enterrar a los enemigos
Paula, Petrona, Judit, Moises, Ignacio.

Y corro,  corro, y solo se correr
Y solo el grito desgarrador del amigo caído me detiene,
Pero, creo seguir corriendo
y el alma mía me pregunta
¿Por qué me dejas con los muertos?

Y la granada sabe a rojo,
sabe a hierro
mientras Miguel maldice el abandono,
maldice la soledad del campo minado
Miguel, Miguel, Miguellll respira Miguel
estas vivos y ellos muertos.

Guillermo pala a pala los enterro,
golpe a golpe los mato.
Asi fue.
Guillermo camina de vuelta,
Pero, solo camina, y desde entonces solo sabe caminar en estado fantasmal.

Guillermo por dios, solo a ellos ibas a enterrar,
no a vos,
no te incluyas,
no por favor.

¿Cómo no aferrarse a las balas?, a su sonido impertinente,
como matar al enemigo mío, como enterrar a los otros, y a uno mismo,
como saber si al correr yo, vos , él y todas ellas,
como saber si el alma se dio cuenta o
en las mismas tumbas se nos quedó?












María José Díaz Reyes
Junio 10 del 2015 /Saquen mi cuerpo de la guerra.

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